Turismo en Islas Malvinas

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Turismo en Islas Malvinas

TURISMO EN SLAS MALVINAS.
Cómo organizar un viaje fotográfico al archipiélago más salvaje.

Las Islas Malvinas forman un archipiélago subantártico de más de doscientas islas -entre ellas las dos mayores- y quinientos islotes menores situadas en el Atlántico sur, a unos 500 km al este de la Patagonia argentina y la Tierra del Fuego y a unos 1.000 km al norte de la península Antártica.

El archipiélago no es un lugar muy conocido entre los viajeros tradicionales. De hecho, las Malvinas son básicamente recordadas por un acontecimiento histórico y dramático sucedido en 1982, el conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido. La conocida guerra de las Malvinas duró unas 10 semanas y dejó casi 1.000 muertos y profundas cicatrices en ambos bandos, la sociedad argentina y los kelpers, los habitantes descendientes de ingleses que habitan el archipiélago desde hace dos siglos.

Sea como fuera, yo descubrí las Malvinas gracias a un libro de unos de mis fotógrafos favoritos, Frans Lanting, y gracias a él decidí visitar el archipiélago, conocido como Falkland Islands por su denominación inglesa, durante dos semanas en febrero del año 2001. Actualmente en las Malvinas solo viven unos 3.000 civiles y unos 600 militares en la base de Mount Pleasant, a una hora de Port Stanley, la capital.

Pingüinos en una playa de Islas Malvinas. Foto: Iñaki Relanzón
Pingüinos en una playa de Islas Malvinas. Foto: Iñaki Relanzón

La impresión que dejó en mi, a pesar de haber viajado a lugares como Groenlandia, Alaska o Antártida fue imborrable. Siempre he pensado que las Falklands (o las Islas Malvinas) son uno de los lugares más salvajes del planeta, o por lo menos el lugar en el que yo me he sentido más integrado en un entorno virgen y realmente indomable, repleto de fauna y vacío de gente.

Debido a sus particularidades geográficas y su situación remota no es nada fácil viajar a las Islas Malvinas. En este artículo pretendo contarte algunas de las claves para que tu experiencia de turismo en Islas Malvinas sea lo más placentera posible.

La cercanía de la fauna en las Malvinas siempre impresiona.
La cercanía de la fauna en las Malvinas siempre impresiona.

¿POR QUÉ  VIAJAR A LAS FALKLAND ISLANDS (ISLAS MALVINAS)?

Los valores naturales de las islas son innegables. La presencia de grandes colonias de aves y mamíferos marinos en playas desérticas y salvajes y sin apenas presencia humana convierten este lugar en un enclave privilegiado para la observación y la fotografía de fauna salvaje.

De entre toda la fauna destacan los pingüinos. Hasta cinco especies pueden verse en el archipiélago –ocasionalmente de forma simultánea en una misma localización–. Algunas de estas especies, como el pingüino Juanito (o Papúa) (Pygoscelis papua) tiene en las Malvinas su principal área de distribución mundial, con más de 120.000 parejas reproductoras. También son muy numerosos el pingüino de penacho amarillo (Eudyptes chrysocome) o el pingüno rey (Aptenodyptes patagonicus).

Grupo de pingüinos rey en la playa.
Grupo de pingüinos rey en la playa.

Otras especies muy emblemáticas y con gran presencia en el archipiélago son el elefante marino (Mirounga leonina), la foca más grande del mundo, que puede alcanzar los 6 metros de longitud y el precioso e imponente albatros de ceja negra (Thassalarche melanophrys), que tiene en algunos lugares de las Malvinas sus principales colonias de reproducción mundial.

Además de estas especies tan presentes por su cantidad, accesibilidad y cercanía, en las playas de las Malvinas existen muchas otras especies destacables, como leones marinos, orcas, delfín de Gommerson, petreles, ostreros, correlimos, gaviotas, anátidas, cisnes, zampullines, buitres, halcones y muchas otras.

Macho de león marino entre la hierba.
Macho de león marino entre la hierba.

¿CÓMO VIAJAR A LAS MALVINAS?

Como ya he comentado antes, el turismo en Islas Malvinas no es sencillo debido a su situación remota y a la distrubución de sus más de 200 islas. Además, su oferta de alojamiento es limitadísima. Algunas de las islas más populares solo cuentan con 8 o 10 plazas de alojamiento, con lo que habitualmente hay que reservar con 2 años de antelación.

Hay dos maneras de viajar por las Malvinas y mezclarse entre los pingüinos en una de sus salvajes playas: navegando en un crucero o recorriendo las islas desde dentro

Navegando las Malvinas en crucero

Muchos empresas especializadas ofrecen cruceros en formato “vida a bordo”, es decir, se come, se duerme y, en definitiva, se vive a bordo de un barco, a menudo de gran tamaño, realizando desembarques en lanchas ligeras (zodiaks) en las playas escogidas por la empresa o por el capitán. Algunos de estos cruceros no tienen como destino final las Malvinas, si no que su destino son las South Georgia y la península Antártica, y en las Malvinas realizan una escala de un par de días, pudiendo desembarcar en 3 ó 4 localizaciones. La mayoría de cruceros parten desde Ushuaia (Argentina) o algún otro punto de Suramérica.

Pingüino juanito surfeando las olas.
Pingüino juanito surfeando las olas.

Probablemente esta es la fórmula más cómoda, pero tiene muchos inconvenientes:

  • La mayoría de barcos (por lo menos los más asequibles en precio) tienen capacidad para cientos de pasajeros. Eso significa que el desembarque en las playas para avistar fauna se realiza con centenares de turistas que recorren el mismo itinerario y al mismo tiempo que tú.
  • Por cuestiones logísticas y de seguridad, los itinerarios a realizar por los viajeros que desembarcan de un crucero están balizados por los propios guías, que desembarcan un poco antes, y además el tiempo está muy limitado y de un modo estricto. Así que apenas podrás acercarte a la fauna o tomarte tu tiempo en esperar, buscar una luz bonita o un comportamiento curioso de alguno de los animales.
  • A menudo hay que cancelar los desembarcos debido al mal tiempo o al viento, ya que la maniobra de desembarque en la playa puede ser delicada, sobretodo con equipos fotográficos.
Albatros de ceja negra en colonia de cría.
Albatros de ceja negra en colonia de cría.

Recorriendo las Malvinas desde dentro

Esta fórmula es, sin duda mi favorita y la que utilizo en todos mis viajes fotográficos, pero representa un reto logístico y de organización por algunas particularidades del archipiélago. Consiste en llegar al archipiélago en un vuelo internacional, y desde allí, mediante la red de avionetas del Gobierno de las Malvinas, volar a algunas de las islas escogidas y quedarse algunas noches en cada una de ellas.

Algunas de las ventajas de esta manera de viajar son:

  • La sensación de estar inmerso en un entorno salvaje y virgen, rodeado de fauna y sólamente con la compañía de los otros viajeros del grupo (grupos máximos de 8 personas) es brutal. La capacidad de alojamiento de las islas menores, en las que se concentra la fauna, es muy, muy pequeña, en ocasiones de sólo 8 personas, Hay islas con un tamaño mayor que Formentera o El Hierro y que están habitadas por una sola familia, que a su vez aloja a un perqueño grupo de 10 o 12 viajeros. Estás sólo. Tú, tus compañeros y miles de pingünos y albatros.
  • La libertad de poder moverte por donde quieras es otra ventaja. El único límite es el respeto por la fauna, que siempre tiene prioridad de paso. Muchas de las especies que veremos están nidificando, con huevos o con polluelos, por tanto debemos ser muy prudentes y respetuosos. Aún así es increíble la tolerancia que tienen muchas de estas especies a la presencia humana. En multitud de ocasiones basta con sentarse en la arena y los pingüinos se te acercarán a distancias cortísimas, a veces hasta picotear tus botas o tu mochila.
  • La libertad de horarios. En muchas ocasiones aprovechamos la mejor luz, y fotografiamos cuando queremos y donde queremos. En algunas de las islas a las que viajamos, las playas y la fauna están a apenas 5 o 10 minutos a pié del alojamiento. A veces madrugamos para aprovechar las primeras y espectaculares luces, y cuando nos hemos hartado de fotografiar vamos a desayunar al hotel. Es en ese momento, a media mañana, cuando llegan los cruceros y desembarcan con la peor luz, mientras nosotros desayunamos y descansamos esperando la siguiente sesión.
  • Las infinitas posibilidades que tienes de ver comportamientos y acontecimientos inesperados. En las Malvinas siempre pasan cosas. Cada día la naturaleza salvaje nos sorprende con comportamientos o lueces dramáticas.
Colonia de pingüino rey.
Colonia de pingüino rey.

LLEGAR A MALVINAS POR AIRE

Si quieres recorrer las islas desde dentro, debes conocer muy bien cómo volar hasta ellas y algunas eventualidades con las que podrías encontrarte.

Volar hasta las Malvinas puede ser complicado. Un único vuelo semanal (siempre los sábados) enlaza el aeropuerto militar de Mount Pleasant con el continente sudamericano. Además, ese vuelo realiza diferentes escalas, siendo largo e incómodo. Pero bajo ningún concepto podemos perder el último tramo del trayecto, que va desde Punta Arenas (Patagonia Chilena) hasta Malvinas, porque si lo perdemos por cualquier motivo, no podremos volar al archipiélago hasta el sábado siguiente.

Por si fuera poco, el aeropuerto internacional de las Malvinas está gestionado por la Royal Air Force (la armada británica), que suele cerrar el aeropuerto bajo determinadas condiciones metereológicas y de viento (un fenómeno que se conoce como “rotor”). Eso suele representar que el vuelo semanal se retrasa hasta el domingo ocasionalmente. ¿Qué significa eso? Que todos los pasajeros que tenían que llegar el sábado no lo hacen hasta el día siguiente, pero también que todos los pasajeros que abandonaban las islas ese mismo sábado retrasan su salida hasta el domingo.

De manera extraordinaria, esa cancelación puede alargarse dos, o incluso tres días. Hace un par de años, el vuelo del sábado se retrasó hasta el miércoles. Un grupo de viajeros que participaban en un taller fotográfico de una semana, se conformaron, habiendo pagado una suma importante de dinero, en limitar su experiencia a un jueves y un viernes. Porque óbviamente, el sábado volaban de regreso. Por eso mi recomendación al viajar a Malvinas es que nunca planifiques un viaje de una sola semana y que por lo menos estés en las islas dos semanas (las estancias, siempre tienen que ser de sábado a sábado).

Jóvenes de elefante marino.
Jóvenes de elefante marino.

ALGUNAS DE LAS MEJORES ISLAS QUE VISITAR

Si hemos decidido viajar a las Malvinas desde dentro, deberemos escoger algunas localizaciones del archipiélago en las que queramos rodearnos de fauna y fotografiarla. Las opciones son muchas, algunas más accesibles y otras muy remotas.

Por supuesto, si llegamos a las Malvinas en un crucero, olvidaros de escoger. La elección os vendrá dada por la empresa que gestiona el crucero y su tripulación.

Algunas de las islas y localizaciones a las que podéis llegar (en coche o en avioneta) son Whale Point, Cape Dolphin, Carcass Island, Pebble Island, Kepple Island, Bleaker Island, West Point Island o las remotas pero espectaculares New island y Jason Islands.

Delfin de Commerson surfeando en la playa.
Delfin de Commerson surfeando en la playa.

OTRAS PARTICULARIDADES A TENER EN CUENTA

  • La mayoría de islas con alojamiento suelen ofrecer pensión completa y no deberemos preocuparnos por las comidas. En otras, sin embargo, el alojamiento puede ser más rudimentario y necesitamos llevar con nosotros todo lo necesario.
  • Incluso en estas localizaciones más rudimentarias suele haber un generador para poder cargar baterías por la noche.
  • El wifi en Malvinas es mediante el sistema de hotspots al que debes conectarte mediante una tarjeta prepago. Es un sistema caro y lento. Las expectativas son que para este mismo 2025 se implante un sistema de internet satelital abierto, más accesible y más económico.
  • El clima es extremadamente variado. Un día podemos ir en camiseta de manga corta y al siguiente con anorak de plumón. De todos las temperaturas no son extremas y en las épocas en las que se viaja no bajan nunca por debajo de los 0 grados.
  • La moneda de curso legal es la libra esterlina o la libra de las Falkland. A pesar de que algunas islas son remotas, casi el total de los pagos se puede realizar con tarjetas de crédito o débito.
Masiva colonia de cormoranes.
Masiva colonia de cormoranes.

EL EQUIPO FOTOGRÁFICO IDEAL PARA VIAJAR A MALVINAS

La mayoría de fotografías que podemos realizar en Malvinas son de fauna. Ciertamente hay algunos paisajes espectaculares, pero a diferencia de otras localizaciones del planeta, aquí el predominio fotográfico son los animales en todas sus vertientes: retratos, comportamiento, grandes grupos, ejemplares en su entorno y un largo etcétera de situaciones.

En mis viajes fotográficos no exijo (en absoluto) un equipo fotográfico mínimo. Cada pasajero viaja con el equipo del que dispone, y yo le ayudo a optimizar sus resultados. Siempre he pensado que el pilar sobre el que podemos mejorar nuestras imágenes de una forma más exponencial es nuestra mirada, nuestra manera de ver, de componer y de escoger sujetos. Por supuesto, un buen equipo ayuda, sobretodo con las nuevas tecnologías que nos permiten obtener imágenes de acción únicas; me refiero a la posibilidad de trabajar con ISOS muy altos en situaciones de poca luz o la tecnología de enfoque continuo con seguimiento de ojos, que han significado un cambio radical en la fotografía de acción.

Como digo, no es imprescindible un equipo concreto para obtener buenas imágenes en las Malvinas, pero si tengo que aconsejar un equipo sería este:

  • Un cuerpo de cámara digital, muy preferiblemente sin espejo o en su defecto una réflex digital. Un segundo cuerpo (puede ser un modelo inferior) puede ser vital en caso de avería o accidente de la cámara principal.
  • Un objetivo gran angular (mejor si es un zoom, para ahorrar peso y equipo), como por ejemplo un 24-70 o un 20-35 nos irá bien para fotografiar paisajes y animales en su entorno.
Trabajando con objetivos cortos.
Trabajando con objetivos cortos.
  • La parta més importante del equipo en este viajee son los teleobjetivos. La gran mayoría de las especies están a una distancia muy cercana del fotógrafo, con lo que teleobjetivos cortos, como un 70-200 mm o un 100-400 pueden ser suficientes. Sin embargo, si queremos desenfocar más el fondo de nuestras escenas, o fotografiar otras especies algo más esquivas, un tele más largo será perfecto. Además, con este objetivo más potente podremos realizar retratos de primer plano sin necesidad de acercarnos tanto a nuestro sujeto. Yo durante muchos años he viajado a las Malvinas con el 600 mm f4, muy luminoso pero terriblemente pesado y engorroso. Últimamente estoy encantadísimo con mi 180-600 mm. Es algo menos luminoso, pero con la posibilidad de trabajar con ISOS altos, valoro la libertad que me da por el hecho de ser mucho más ligero y pequeño, pudiendo utilizarlo a mano alzada sin problemas.
  • En cuanto a trípodes y sistemas de soporte, he utilizado de todo, pero siempre aconsejo a mis viajeros un trípode ligero para paisajes y algun sistema para fografiar acción, que dependiendo del tamaño y peso de teleobjetivo a utilizar puede ser una gimball o un monopié. Yo soy un defensor absoluto de los monopies, porque me dan mucha libertad, puedo caminar con él y utilizarlo en lugares incómodos, como un acantilado.
  • Y por último las tarjetas de memoria, que no hay que subestimar y tienen que estar acordes a la cámara utilizada (velocidad de esctitura y tamaño de archivos). En ese sentido recalcar que con las tecnologias fotográficas recientes y la cantidad de situaciones de acción que se producen entre la fauna de las Malvinas, la tendencia es disparar mucho.
Pelea de elefantes marinos al amanecer.
Pelea de elefantes marinos al amanecer.

En mis primeros viajes realizaba muchos retratos y menos acción, pero ahora suelo disparar en ráfaga, con lo que el número de fotos que se realizan durante un viaje es mucho mayor.

Para que os hagáis una idea, en mi penúltimo viaje, hace dos años, a pesar de que ya había estado en el archipiélago en más de 10 ocasiones, volví a casa con casi 35.000 fotos. De ahí la necesidad de viajar con tarjetas suficientes y de gran capacidad (las mías son de 128 Gb y puedo tomar unas 7.000 fotos en formato RAW en cada una de ellas).

Además, siempre viajo con un disco duro y mi portátil, para ir descargando y eliminando fotografías en ratos muertos (aviones, aeropuertos) para volver a casa con el mínimo posible.

Organizo viajes fotográficos desde hace 20 años a localizaciones como las Islas Malvinas, Madagascar o Kenya. Puedes encontrar toda la información de las próximas ediciones aquí, o escribirme a mi dirección de correo electrónico.

Viaje fotográfico a las Malvinas, octubre del 25
Viaje fotográfico a las Malvinas, octubre del 25

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Viaje fotográfico a las Malvinas, octubre del 25
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