Cómo se hizo: panorámica en Quiver Tree, Namibia

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Cómo se hizo: panorámica en Quiver Tree, Namibia

CÓMO SE HIZO: PANORÁMICA EN QUIVER TREE (NAMIBIA)

Hace tiempo que tenía esta foto en mente. Mi viaje fotográfico a Namibia, del que acabo de volver con 5 participantes, se presentaba como la ocasión perfecta para su ejecución. Al cielo limpio de contaminación lumínica de un país 1,5 veces más grande que España, y con apenas 2 millones de habitantes, se le unía el hecho de que había algunos motivos que podían acompañar muy bien en la composición de esta fotografía.

Los quiver tree son árboles de la familia de los aloes, están perfectamente adaptados a la vida en este árido clima y tienen un porte precioso. Por la tarde de aquel día de Agosto (invierno en el hemisferio sur), mientras mis compañeros de viaje se entretenían fotografiando quiver trees y formaciones de piedra rojiza, yo me dediqué a localizar el mejor árbol posible para esta imagen. Que tuviera un porte armónico, que sobresaliera de las colinas del fondo para poder recortarlo visualmente contra el cielo nocturno, y que la vía láctea lo envolviera de forma más o menos simétrica y compensada eran los principales condicionantes en los que me fijé para escoger este árbol concreto.

Fuimos a cenar, y después impartí una pequeña clase a la entrada de nuestras cabañas acerca de cómo mis viajeros debían ejecutar esta fotografía. Parámetros de cámara, iluminación del árbol (que finalmente decidimos no iluminar y dejar como una silueta negra), colocación del trípode y realización de la panorámica fueron algunas de las directrices. Una vez sobre el terreno, ya de madrugada, nos repartimos en grupos de 3 personas que trabajarían colaborativamente.

La ejecución fue sencilla: una vez probados los parámetros de cámara, realicé 10 imágenes (de las que sólo utilicé 7 para la panorámica final. Al trabajar con un objetivo de 24 mm para evitar excesivas distorsiones, coloqué la cámara en vertical. La parte mas complicada del proceso es siempre colocar bien alineado y equilibrado el trípode y la rótula (no sólo la rótula) para evitar bandeos verticales. Repetí los mismos parámetros de cámara en todas las tomas (que fueron f2.8, 25 segundos de exposición e ISO 4.000).

Una vez descargadas las imágenes en el ordenador, revelé la imagen central y sincronicé todos los parámetros en todas las imágenes escogidas para formar parte de la panorámica final. Las monté con Photoshop, y a pesar de que tuve que recortar algo porque la colocación del trípode no era perfecta, no influyó en la imagen, ya que visualmente ya había tenido la precaución de dejar más espacio alrededor de mis sujetos (el quiver tree y la vía láctea) previendo posibles recortes. Por otro lado, el hecho de recortar la imagen no influyó en absoluto en la cantidad de información de la panorámica final, ya que todas las imágenes cosidas (tomadas con una cámara de 38 Mp), dieron un archivo final de 121 Mp, suficientes como para realizar una ampliación de alta calidad de casi 2 metros de ancho sin apenas interpolar.

Fue una noche mágica, en la que la vía láctea brilló como nunca, y posiblemente fue una de las sesiones más intensas y bonitas de este Viaje fotográfico a Namibia, aunque eso, se lo podéis preguntar a mis participantes, que os darán su opinión más objetiva.

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